Cuando Él oyó a un hombre rechazar su llamado a aceptar a Jesús, le dio el chaleco salvavidas que llevaba y dijo: “Esto lo necesita más que yo”. Hasta el último momento que estuvo a bordo del barco, el Pastor, instó a la gente a entregar sus vidas a Jesús. 

Cuando el Titanic golpeó el iceberg, Harper, como medida de precaución, puso a su niña en uno de los botes salvavidas, dejándola al cuidado de un primo suyo mayor que ella quien también los acompañaba en el viaje.

El predicador podría haberse sumado a su hija, pero optó por dar a las personas otra oportunidad de conocer a Cristo. Hay registros de que Harper, le habló a cada persona que estaba en pánico y les expresó acerca de la necesidad de aceptar a Cristo.

Cuatro años después que se hundió el Titanic, durante una reunión un sobreviviente contó su primer contacto con Harper en medio de las aguas heladas del Atlántico. Él declaró que se aferraba a un pedazo de madera, cuando Harper nadó hacia él y le dijo: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo”, pero el hombre rechazó la oferta en un primer momento.

Sin embargo, al oír nuevamente: “Cree en el Señor Jesucristo”, sabiendo que estaba solo, a la deriva, y con 4.000 metros de agua bajo sus pies,  aceptó creer en Jesús. Poco después, el sobreviviente vio a Harper que sucumbió ante el frío y se hundió. Este hombre ante una reunión de los sobrevivientes dijo: “Yo soy el último convertido de John Harper”.

VER: http://titanictalk.com/john_harper.html

Ver: http://obrerofiel.com/wp-content/uploads/2012/10/Mientras-el-Titanic-se-hund%C3%ADa.pdf

 

 


 

Comentarios