A horas de la votación de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), desde la Asociación Civil Ecclesia Joven queremos dejar presente nuestra postura sobre este tema que se ha vuelto central para la opinión pública de nuestro país.

Estamos convencidos que este proyecto no resuelve las problemáticas planteadas. Creemos que el aborto no representa la mejor solución en cuanto al problema de un embarazo no deseado. Por lo que pensamos que los esfuerzos deben estar inclinados hacia políticas públicas abocadas a la educación y la información en cuanto a prevención y profilaxis, y a la mejora de las leyes que agilicen, promuevan y faciliten el proceso de adopción.

Más allá del resultado, de aprobarse o no la ley, creemos que el énfasis de toda la sociedad debe estar puesto en el compromiso a favor de la vida en cuanto a no dejar de asistir a quienes sufren y están desamparados; a favor del respeto, en cuanto al sano intercambio de ideas para lograr un objetivo superador, y a favor de la igualdad, para que sigamos bregando para que haya cada vez menos excluidos.

Desde la Asociación celebramos que en nuestro país se pueda debatir en un marco democrático el proyecto de ley IVE. En este último tiempo hemos visto, particularmente en el Congreso, intervenciones muy interesantes y con muy buenos argumentos tanto a favor como en contra. Las posiciones antagónicas dieron sus argumentos, muchas veces con el fin de convencer al resto y muchas otras buscando soluciones sinceras a un mal que aqueja a nuestra sociedad. Seguramente, este marco democrático le permitió a muchas personas que al principio estaban en contra, hoy estén a favor, y otras que estaban a favor hoy estén en contra.

Aun así creemos que como sociedad nos falta ser más respetuosos. Ya que se ha visto en varias ocasiones, cómo los diferentes grupos han querido naturalizar su posición y demonizar la del otro. De esta manera, quienes están a favor del proyecto de ley pareciera que idealizan hablando a quienes están en contra como si todos ellos fueran de ultraderecha. Por otro lado, quienes están en contra del proyecto parece como si se imaginaran a quienes están a favor como si se tratara que todos ellos fueran militantes de la izquierda extrema.

Lo cierto es que hay extremistas en ambas posiciones y eso no invalida a ninguna de las dos. Simplemente creemos que lo que resta en este momento crucial es tomar una posición, respetar la del otro y esperar la votación.

Quienes somos cristianos no podemos esperar que quienes no creen en la Biblia como la palabra de Dios adopten nuestra cosmovisión a la fuerza o por decreto. Por eso rescatamos el trabajo de Gabriel Ballerini (Director de Bioética de ACIERA) quien en sus argumentos, aún siendo creyente, siempre se expresó desde la bioética y la jurisprudencia.

Del mismo modo, pensamos que quienes están a favor del proyecto tienen que aceptar que hay otra cosmovisión que también busca soluciones. Diferimos en esta propuesta, en este proyecto de ley, pero estamos seguros que no nos oponemos en el compromiso el cual se dejará ver particularmente después de la votación sea que se apruebe o no, todos tenemos mucho trabajo por delante.

El equipo de Ecclesia Joven.

 

 

 

 

 

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